“¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra”.

Salmos 199:9

Lunes

El Salmo 119:9 nos pregunta: «¿Con qué limpiará el joven su camino?», y lo interesante de este verso es que, ante tal pregunta que puediera parecer difícil de responder, el Salmista nos da  la respuesta y esta es clara: «Con guardar tu palabra».

 

Si pensaramos en métodos o formas de limpiar nuestras vidas, dudo mucho que demos con algo efectivo ante los ojos de Dios, quizás en el intento finalicemos en un moralismo absurdo, donde creemos que por ser buenos estamos siendo santos; y no mal interpretemos las cosas, una vida donde pretendemos ser seres moralmente aceptados no es malo, pero no lo suficientemente bueno; no es perfecto, como una vivir una vida en santidad.

El Salmista nos recuerda que la pureza no se alcanza por esfuerzo propio, sino mediante la obediencia a la Palabra de Dios. En los versículos anteriores (Salmo 119:7-8), el Salmista expresa su deseo de alabar a Dios con un corazón recto y su compromiso de no abandonar Sus mandamientos.

Aprendamos hoy que la pureza del corazón está ligada a una relación constante con Dios y Su Palabra.

¿Estás permitiendo que la Biblia moldee tu corazón y te guíe hacia la única verdad?

Martes

El Salmo 119:9 se enfoca en los jóvenes, pero su mensaje es para todos. En los versículos 5-6, el salmista reconoce la importancia de estar firmes en los caminos de Dios para no ser avergonzados.

 

La juventud es una etapa de decisiones cruciales, y la Palabra de Dios debe ser la brújula que nos ayuda a navegar en medio de las presiones de la época y tentaciones mundanales. En Sus mandamientos, encontramos toda sabiduría de Dios y protección para aquellos que guardan Sus mandamientos.

Y ahora, una pregunta larga: ¿Estoy buscando dirección en la Biblia para tomar decisiones sabias, o estoy confiando en mi propia comprensión?

Miércoles

El Salmo 119:9 nos muestra que la Palabra de Dios es esencial para limpiar y dirigir nuestro camino. En los versículos 10-11, El Salmista expresa su deseo de buscar a Dios con todo su corazón y atesorar Su Palabra en su interior para no pecar.

 

Entonces podemos decir que la Biblia no solo es un libro de instrucciones robóticas de un Dios que parece ser dictador que pone reglas dificiles porque nos odia; sino, que es un tesoro que nos guarda del error y nos acerca más a El, aunque eso choque con nuestras conclusiones y con lo que entendemos que esta bien o mal. Su palabra es perfecta porque viene de un Dios perfecto.

Que tal si hacemos el ejercicio de memorizar y meditar en algunos versículos que te inspiren a vivir de acuerdo con la voluntad de Dios; y claro, también ponerlos en práctica. ¿Has leído el verso bíblico que está las paredes de la escalera sur?

Jueves

Guardar la Palabra de Dios, como dice el Salmo 119:9, implica obediencia práctica.

En los versículos 2-4, el salmista habla de la bendición que viene para aquellos que guardan Sus testimonios y buscan a Dios con todo el corazón.

La obediencia no es un acto aislado en sí mismo, sino un estilo de vida que refleja nuestro amor y compromiso con Dios. No puedes decir que eres obediente a Su palabra y mostrarte indiferente a Sus mandamientos. No puedes decir que crees en Dios y a la vez, ignorar los mandamientos que nos enseña Su palabra escrita.

Pídele a Dios que te ayude a vivir conforme a Su Palabra cada día. Pídee que te ayude a guardarla.

Viernes

El Salmo 119:9 nos asegura que, al guardar la Palabra de Dios, nuestro camino será limpiado y transformado.

 

En los versículos 12-16, el salmista alaba a Dios por Sus estatutos y se compromete a meditar en Sus preceptos y deleitarse en Sus caminos.

La transformación real comienza no cuando solamente leemos la Palabra de Dios sino, cuando comenzamos a vivirla y a atesorarla.

Gracias Señor por dejarnos una guía para limpiar nuestros caminos de la corrupción de este mundo, gracias porque esta nos guiará a toda verdad.

¿Quieres que tu camino sea limpio y recto delante de los ojos de Dios? has ese compromiso hoy de guardar Su palabra.